Hace más de 500 mil años, una familia proveniente de las Pléyades llegó a la Tierra y modificó el ADN de sus habitantes. Durante mucho tiempo, las antiguas Sumeria, Babilonia y Egipto fueron pobladas por esta nueva raza humana, que igual cocinaba para los pleyadenses que extraía el oro necesario para la desequilibrada atmósfera de Nibiru, el planeta de origen de aquella familia extraterrestre. Pero el linaje de aquellos pleyadenses vivía en constante guerra, y los humanos se enfrentaban y morían en interminables batallas por aquellos a quienes consideraban dioses. Los abusos hacia los habitantes de la Tierra continuaron hasta que, erróneamente, los pleyadenses usaron la Gran Arma Radio-activa Gandiva, cuyas ondas de radiación letal fluyeron hacia el Sistema Solar y por toda la galaxia, lo que enfureció a la Federación Intergaláctica, que los restringió en ´la Pared´, una prisión de frecuencia que frenó su evolución. Ahora deben regresar para preparar a los humanos y poner a funcionar los códigos genéticos latentes dentro de ellos, para librar a la Tierra de la tiranía. Inanna, la Reina de los Cielos, es una de ellas. He aquí su historia.