Si le preguntaran a Penélope cuál es su actividad favorita, diría que soñar e inventar historias.
¿Su gran sueño? Publicar esos relatos que se le ocurren constantemente. Por desgracia, su madre considera que todo eso es una pérdida de tiempo. Está empeñada en qué Penélope emplee bien todas y cada una de sus horas libres para que, el día de mañana, sea una persona de provecho. La obsesión de su madre es tal que le ha programado cada minuto, incluso las vacaciones de verano. Piano, dentista, clases de matemáticas, taller de cocina
Penélope necesita urgentemente una cosa: tiempo que perder.
Hoy, su sueño se ha hecho realidad. Dos páginas de su agenda han quedado en blanco accidentalmente, lo que significa
¡todo un día sin actividades! Aún no lo sabe, pero ese hueco es su lista de actividades está a punto de arrastrarla al Reino mágico de las Posibilidades, un lugar poblado de personajes fantásticos donde se convertirá en la protagonista de su propia historia.
Si quiere volver a casa, antes tendrá que ayudar a los habitantes del Reino a derrotar a su gran enemigo el despiadado Cronos.