Estás en una boda o en una cena, en medio de una conversación fluida (una discusión irritante y competitiva), o tal vez sea tensa y titubeante (y aun así competitiva). Pero entonces el tema pasan a ser... los libros. Ese cambio de tema es tu oportunidad para parecer un genio o para hacer el ridículo, y lo sabes muy bien. ¿Qué prefieres?