Saura x Saura es un libro de gran belleza. Este es, probablemente, el único juicio sintético que resiste este conjunto plural de fotografías que el gran cineasta Carlos Saura realizó a su hermano Antonio, en el entorno de su vida familiar y creativa. Estamos, en efecto, ante un conjunto iconográfico cuya valía es debida a muchas causas. En primer lugar, es válido como álbum familiar, como suma de recuerdos unidos por el cariño, en segundo lugar, por atestiguar modos y usos de época, por su atención al detalle, en tercer lugar, por dar noticia del desarrollo de la vida de Antonio Saura en diferentes contextos el de su quehacer artístico, el de su círculo de íntimos y el de su última etapa. Hasta el propio título parece sugerir la relación conceptual entre fotógrafo y fotografiado, como una multiplicación de las posibles miradas con que percibir este libro de singular valor histórico y estético.