Aunque la historia suele fechar las primeras investigaciones paleontológicas en el siglo XVIII, la verdad es bien otra. Tras una atenta lectura de los documentos dejados por nuestros antepasados, Adrienne Mayor > plantea la posibilidad de que los gigantes, cíclopes y centauros que vemos dibujados en las vasijas griegas y romanas no sean simplemente el fruto de la imaginación de los artistas, sino que tengan su origen en el conocimiento que nuestros antepasados tenían de la prehistoria. Según cuenta la doctora Mayor >, los hombres que vivían en tiempos de Homero se dedicaban ya a la búsqueda y estudio de fósiles de dinosaurios, mamuts y otros animales vertebrados. Aunque ningún filósofo de la época propusiera nunca una teoría de la evolución, el intéres por esos huesos gigantes que se iban encontrando en la cuenca mediterránea dio origen a atrevidas especulaciones, que ahora aparecen reunidas en El Secreto de las ánforas, un libro insólito, capaz de abrir una nueva vía de investigación en las huellas de nuestro pasado. ?El trabajo de la doctora Mayor, provocativo y fascinante, se sirve de la historia, la mitología, y la ciencia para dar nueva vida al mundo de los fósiles?.