Palinuro, el infortunado piloto de Eneas, es el pseudónimo que adoptó Cyril Connolly para expresar su pesimismo y su amargo autoanálisis. De ese modo otorgaba mayor realidad al mito y preservó una confesión que hubiera parecido excesivamente personal. Escrito durante la segunda guerra mundial, en un momento de pesadumbre, La sepultura sin sosiego > constituye una vehemente visión de la civilización occidental y una lúcida reflexión sobre la condición humana. Sus puntos de vista sobre el amor, la religión, el arte y la literatura, su amarga actitud dubitativa, constituyen una singular singladura a través de la cultura.