La vida de Dayane Fontaine- que así no se llama- transcurre entre u ofici de redacción donde plagia reportajes de revistas extranjeras, un ruidoso café a las seis de la tarde, el tedio de su relación con Bartolomé y largas camitas por parques y plazas de la ciudad. Ahí lee en voz alta, mira sus zapatos, tiene sueños excéntricos. Podría ser u actriz de teatro, u locura de televisión, pero sólo es u novelista sin novelas en busca de la escritura desatada, aquella de la que hablaba Cervantes. Aje a los peligros de u empresa de tal índole, un día llega a sus manos la fotografía de un desconocido, le pone por nombre Archibaldo Maffei y poco a poco va construyendo capítulos de su vida, sin vislumbrar las consecuencias, sin sospechar que la de ella también está siendo escrita. Lourdes Macluf > rra los avatares de la creación en esta novela caleidoscópica con fondo urbano, donde un verano de 1942 irrumpe inusitadamente en el México del año 2000.