Muchas cosas pasaron en la vida de dos hermanas desde el momento infame en que la infancia les fue arrebatada. Ahora Clarice desea olvidar. Profundamente. Pero no: el dolor está impregnado en su piel y seguirá ahí hasta el fin. Y tras los ojos de María Inés arde un fuego voraz, rugiente, que si se liberara