Francia, año 1209. Una niña es encontrada a las afueras de la ciudad de Béziers, donde acaban de ser masacradas miles de personas. Adoptada por la comunidad cátara, la joven Jeanne crece bajo la instrucción de sus gentes fieles a sus ideales. Calificadas como los puros, estos pacifistas, vegetarianos y devotos seguidores de Cristo disfrutan de una existencia inusual, que es observada con desconfianza por ciertos sectores de la sociedad. Con el paso del tiempo ese recelo se convertirá en odio, y los cátaros, víctimas de una serie de intereses políticos y religiosos, acabarán siendo acusados de herejía por la Inquisición. Serán tiempos de terror, de luchas fratricida, de pasiones religiosas, de traiciones, hogueras y masacres, pero también de gran solidaridad entre los propios cátaros. Jeanne, acorralada junto a sus hermanos en la fortaleza sitiada de Montségur, jurará luchar hasta el final para preservar el legado de su comunidad. El Tesoro de Montségur narra con gran riquza de detalles la turbulenta historia de los cátaros, a medida que desvela los secretos de una mujer atrapada entre la convención y su amor por los placeres terrenales. A tráves de la voz de Jeanne, y con su prosa evocadora, Burnham retoma la leyenda clásica cátara desde una perspectiva nueva e intimista.