Toda la vida es tiempo de Pascua y la liturgia es un servicio eclesial para sentir la Brisa Suave del Espíritu, anunciar el Evangelio de Jesucristo, comprometemos con la Misión del Reino y celebrar el Paso del Padre Celestial y Terrenal.
Como el profeta Elías, atendamos a la Brisa Suave, crucemos desiertos y subamos montañas para encontramos con nosotros mismos y con Dios. Escuchemos y toquemos el Caracol Pascual para vivir, testimoniar, anunciar y celebrar la Pascua del Señor.