Tijuanenses contiene seis relatos -cuentos hermanos, no sólo emparentados por el tono y el punto de vista sino también por lo que en algún tramo del camino tienen de road stories, de circunvegación a través del tiempo y alrededor de la mujer- y u novela corta: Todo lo de las focas. Seres sin definición posible, intermedios, a medias, anfibios y aéreos, los protagonistas de esta novela asumen la dilatación del tiempo y el efecto desencadente que la mujer produce en la vida de quien apes lleva la voz balbuceante: el rrador persoje atrapado en el purgatorio de su persolidad fronteriza. Al eludir a la mujer real y concreta, opta por la relación imagiria a lo largo de playas eters, médanos, terrenos agrestes donde da florece. La ciudad, el mar, la visión desde el cielo, un antiguo casino en ruis, aparecen con la turalidad de la ´verdad´, con derecho propio a habitar el mundo de lo irrecuperable.