Educadas, serviciales, encantadoras, divertidas, agradables, poco conflictivas... Hay muchos tipos de personas complacientes, pero todas tienen algo en común: ponen las necesidades de los demás por delante de las suyas propias.
Si te agobia el peso de las demandas ajenas, si te cuesta expresar tus propias necesidades o hasta reconocerlas, si te supone sudor y lágrimas decir que no... es muy posible que hayas sucumbido a la trampa de la amabilidadö.
Para ayudarte a escapar de ella de una vez por todas, la psicóloga Jacqui Marson te acerca un método tan práctico como empático, que ha ayudado a miles de pacientes a ser más asertivos, a reconectar con el propio deseo, a depender menos de la aprobación de los demás y a vivir, en suma, una vida mucho más satisfactoria y feliz.