Los niños y niñas que padecen trastorno de aprendizaje no verbal (TANV) suelen pasar por vagos, porque cuando quieren, hacen las cosasö. Tienen una letra casi ilegible y una presentación pésima de sus cuadernos. Suelen ser muy lentos en la realización de deberes escolares o en tareas de lápiz y papel. Presentan pocas habilidades motrices, manuales y de orientación espacial. De esta forma muestran dificultades para algunos deportes, para recortar, para manejar los cubiertos en la mesa, para hacerse la lazada de los zapatos o para dibujar. Además, pasan por chicos ingenuos que parecen no entender bromas, ironías y otros aspectos no verbales de la comunicación con los demás.áSin embargo, a pesar de esas dificultades, en la escuela muestran capacidad de aprendizaje. Demuestran un buen desarrollo verbal, un vocabulario rico y preciso, buena memoria auditiva o un buen cálculo mental. Por eso sus educadores y familias suelen desconcertarse y catalogarlos simplemente como niños vagos.áEl TANV es todavía poco conocido en nuestro país. Por todo ello, este libro pretende ser una guía básica para los profesionales de la educación, maestros y orientadores principalmente. También para las familias con hijos que reciben este diagnóstico y que se preguntan ¿qué debemos hacer ahora?ö.