Cuando Ella y su hermana Chloë aún eran niñas, su padre las abandonó, dejando muchas preguntas sin respuesta. Ahora, Chloë está a punto de casarse con Nate, e insiste en que su prometido pose para un retrato.áElla -con un don para captar la esencia de las personas en sus cuadros- no tendría ningún problema en pintarle si no desconfiara tanto de él. Sin embargo, sesión tras sesión, nacerá entre los dos un nuevo sentimiento.áElla irá descubriendo quién es ese hombre que tanto atrae a su hermana y sabrá por fin algo de sí misma que se había empeñado en esconder entre lienzos y pinceles.