México atraviesa desde hace tiempo una situación de muy bajos estándares en la calidad de vida de la mayoría de sus habitantes derivado de un crecimiento económico mediocre en los últimos treinta años -de 2% en promedio- lo cual ha repercutido en escasas oportunidades de empleo y en una mala distribución del ingreso agravado por la peor debacle económico-financiera mundial desde la década de los treinta que estalló en 2009. La crisis en el país desnudó las fragilidades estructurales y arrastró a su economía a una caída de alrededor de 7%, la peor de la era moderna, registrando uno de los desempeños económicos más pobres a nivel internacional. Esta crisis no sólo abarca aspectos económicos, ha incidido en lo social y político, siendo su principal manifestación la inseguridad pública -que tiene su génesis en problemas de otros órdenes, tales como la falta de empleo y la inadecuada estrategia del gobierno para combatir la delincuencia organizada. Pocas veces se encuentra en un solo libro, con rigor académico y presentación didáctica, una buena descripción de los retos actuales de la economía mexicana junto con un conjunto de propuestas viables.