Mientras Francia vive rendida ante la ocupación del ejército nazi, la enigmática voz que narra esta historia -no conocemos su nombre, tampoco su sexo- da clases de alemán en una pequeña ciudad de provincias, donde la vida sigue aparentemente su curso normal. Admirador del idioma de Goethe, el anónimo personaje decide, en un inusual acto de rebeldía que contrasta con la indiferencia general, esconder las obras literarias de los autores condenados por los nazis en el sótano de la casa familiar, donde se deleita con la lectura de Heine y Thomas Mann. Pero son precisamente sus conocimientos del alemán los que imprimirán un giro sorprendente a su vida acomodaticia. A raíz de una visita al cuartel general de la Gestapo, conoce a un joven judío polaco y, en un arrebato, decide esconderlo en su refugio particular. Empieza así su personal resistencia a los invasores: una pasión clandestina que será posible gracias a la impunidad ofrecida por los juegos eróticos de su hermana en el piso superior