La salida programada a las 10 AM no los dejó dormir, uno por noctámbulo para no fallar y ella porque cada salida entre ambos era la antesala a terminar por la forma en que se conducían. No podían comunicarse por la palabra (la vía oral), excepto en sexo y de mujer a hombre, y ese algo que faltaba siempre entorpecía los hechos.ááSus recuerdos tan escasos basados sólo en su experiencia sexual y la facilidad con que ambos se dieron, no les permitía abordar el fondo de una atracción que siempre desembocaba en pegarse a las ubres grandes y sabrosas, él; y al miembro duro e inoloro, ella. Desastrosas podían considerarse las salidas fuera de sus espacios personales, pero allí estaba la atracción diaria, el coge y coge..., la calle tan de uno como el encierro del otro, desembocaban en la fatalidad.