El mundo actual está lleno de paradojas y una buena parte de ellas podría sintetizarse en la idea de que es un mundo de todos y de nadie. Proliferan los asuntos que a todos nos afectan, pero de los que nadie puede o quiere hacerse cargo. ¿Cuál es la diferencia entre lo común y lo ingobernable, entre la responsabilidad compartida y la irresponsabilidad generalizada? Esta nueva constelación podría llamarse el retorno de la piratería en la era global. ¿Cómo pensar y gobernar un mundo constituido por amenazas comunes y soberanías desbordadas? ¿Cómo protegerse en espacios ilimitados, en un mundo de redes, flujos y conexiones?áDebemos aprender a conjugar lo propio y lo ajeno como dos realidades que no son necesariamente antagónicas. En un mundo en el que la economía está en buena medida desterritorializada y las interdependencias agudizan nuestra común vulnerabilidad, es preciso avanzar hacia una desnacionalización de la justicia y una gobernanza global.