Alrededor de algunos rutilantes fragmentos del pasado -un asesino medieval, la pensión otorgada en el siglo XVII a u esposa abandoda, el discurso de u mujer afroamerica cida en la esclavitud- John Arnold construye u completa sala de exhibiciones que nos presenta qué es y qué no es la historia. Con lucidez y pasión propone para su examen todas las maneras de recontar y explotar el pasado a través de la rración escrita, tal como se ha usado desde Herodoto hasta Hobsbawn. Su amplio rango de conocimientos e intereses es fenomel, pero su nivel como divulgador hace que el sutil análisis que realiza, de la historia de la historia, tenga tanta emoción como u novela. Tapa rústica