La necesidad y tendencia a alterar la conciencia por medio de sustancias turales o sintéticas es tan antigua como el hombre mismo. Surgió en el seno de las primeras comunidades prehistóricas, cuando sus miembros descubrieron las propiedades alucinóges, estimulantes, anestésicas y curativas de ciertas plantas. Desde entonces, la alteración de la conciencia ha desempeñado u función real y permanente en la sociedad huma. Walton nos ofrece en su trabajo un revelador recorrido a través de la historia de los intoxicantes desde la antigüedad clásica hasta nuestros días, y abarca sustancias tan distintas como el alcohol, la cocaí, las anfetamis, el peyote, etcétera. Walton no se limita a entregarnos un catálogo pormenorizado de los distintos intoxicantes y de sus efectos sobre el organismo, también aliza el importantísimo papel que éstos han desempeñado a lo largo del tiempo, sus implicaciones sociales, médicas, religiosas, etc., y las razones por las cuales tomamos intoxicantes.