2022: AÑO SARAMAGO Una edición especial, ilustrada con fotografías inéditas, del mítico libro de viajes del Nobel portugués «El fin de un viaje es sólo el inicio de otro. Hay que ver lo que no se ha visto, ver otra vez lo que ya se vio. Hay que volver alos pasos ya dados, para repetirlos y para trazar caminos nuevos a su lado. Hay que comenzar de nuevo el viaje. Siempre.El viajero vuelve al camino». La crítica ha dicho: «Imprescindible para los amantes y viajeros del país hermano». Manuel Rodríguez Rivero, El País «Un relato en el que Saramago se convierte en un viajero que busca conocer la realidad del país y descifrar el pasado y el futuro de Portugal». Pepa Blanes, La Hora Extra (Cadena SER) «Una aventura por el interior de sí mismo y no solo, porque Portugal es su cultura. El camino es largo y sustancioso, y permite descubrir pueblos y leyendas». El Cultural ("8 libros para leer de viaje") «Saramago vuelve comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía». Comité Nobel «Un hombre con una sensibilidad y una capacidad de ver y de entender que están muy por encima de lo que en general vemos y entendemos los comunes mortales». Héctor Abad Faciolince «Saramago es un ejemplo, un estilo dignísimo de vida y literatura, que demuestra la posibilidad de navegar a contracorriente [...]. Su palabra tiene el valor de un anticongelante, de un remedio personal contra los vendavales de cinismo que nos envuelven». Luis García Montero «Yo no sé, ni quiero saberlo, de dónde ha sacado Saramago ese diabólico tono narrativo, duro y piadoso a un tiempo, [...] que le permite contar tan cerca del corazón y a la vez tan cerca de la historia». Luis Landero «Saramago escribe novelas sobre los mitos para desmitificarlos, [...] siempre para abordar la realidad que le rodea, para tratar de los problemas actuales que son de todos, y para que todo quede claro desde el principio». Rafael Conte, Babelia «Como Günter Grass o Cees Nooteboom, Saramago aspira a enlazar con un público que desborde límites nacionales». El País