Los maestros atesoran en sus manos el futuro de las generaciones. Con abnegación y con amor enseñan, influyen, educan las almas de los jóvenes. Maestras del primer curso que abren por primera vez las puertas de la escuela y del conocimiento a sus pequeños alumnos... Exigentes profesores que incentivan en sus estudiantes la creatividad y la capacidad de investigar... En todos ellos depositamos nuestra propia esperanza de un mundo mejor. Que este libro se convierta en un merecido homeje y que, junto con él, reciban nuestro agradecimiento y nuestra admiración por su incalculable vocación de enseñar