Este libro, entre la biografía y la reflexión filosófica, toma aspecto de la obra y la vida de Richard wagner (sus amores, sus amistades, sus conflictos religiosos y políticos, su concepción del arte) conel fin de extraes de ellos los soportes ideológicos que avalan la interpretación del autor. Intento profundo y serio de hacer justicia al músico desmarcándolo de connotaciones tradicionalmente simplistas y de complicaciones totalitarias contemporáneas. Búsqueda vehemente impulsada -como dice Liberman- ´más por la pasión que la música brota en mi que por la fría ralidad cronometrada´. El libro se centra en dos parejas wagnerianas: el Holandés y Senta, tomados de El holandés errante y de Tristán a Isolda, de la ópera homónima.