Al igual que Venecia, Amsterdam es u maravilla arquitectónica erigida en un laberinto de antiguos cales que ha sobrevivido a los avalares del tiempo. Pero sigue siendo u metrópoli vibrante y dinámica, no sólo u abigarrada pieza de museo. Los imponentes ventales sin cortis de las casas construidas a orillas de los cuatro cales principales son u clara muestra de la psique ciudada. Modernizados con frecuencia y siempre acogedores, detrás de estos espacios del siglo XVII hay persos con talento artístico y espíritu comercial, con un sentido del humor peculiar e irreverente que queda patente en la obra de los creativos que cautivaron al mundo del diseño global a principios del nuevo milenio. Siempre atenta a los aires de cambio, Amsterdam ha sabido aprovechar el éxito de los diseñadores Marcel Wanders, Helia Jongerius y los discípulos de Droog con u serie de hoteles, restaurantes, bares y clubes que cubren las necesidades actuales de sus muchos visitantes.