Buenos Aires está adquiriendo una nueva identidad. La ciudad y sus habitantes tomaron prestado lo mejor de Europa, desde su linaje hasta su grandiosa arquitectura italiana y francesa. Su apariencia y su carácter poco se asemejan a los de sus vecinos latinoamericanos. La ciudad ha sido famosa durante años por ser cuna de eminentes jugadores de polo, intelectuales y disidentes políticos. Pero hoy en día es palpable que Buenos Aires está cambiando. Los porteños, como se conoce a los habitantes del puerto del Río de la Plata, se han llevado algunos varapalos en los últimos años. Pero el país acostumbrado a solicitar ayuda psicológica no en vano hay un psicoanalista por cada 30 argentinos, se mantiene optimista pese a todo. Orgullosa de sus extensos parques, sus anchas avenidas, su rica escena artística y una incipiente industria alimentaria, vinícola y de la moda, Buenos Aires lo tiene todo para brillar.