México D.F. ha experimentado un cambio radical en la última década. Camine por el remodelado Paseo de la Reforma, hoy un precioso boulevard arbolado, y verá más BMW con chofer estacionados frente a las boutiques de la avenida Presidente Masaryk que en Bel Air o Bond Street. Las colonias Roma y Condesa se han consagrado como ámbito de acción de la juventud dorada, y el éxodo de las clases pudientes desde el centro urbano a los barrios residenciales se ha detenido en parte con el resurgir de San Ángel. México D.F. ha pasado de ser una ciudad conocida por su contaminación y sus problemas de seguridad a ser la capital más elegante y moderna de Latinoamérica.