¿Quién le teme a los carnívoros?; ¿Para qué sirven los lobos?; Un lobo que no es un lobo, se encuentra en una esquina abatido, triste y más que frustrado. Un animal encorvado que no es perro, ni lobo, que no da miedo a los niños. Pero al encontrarse con el niño que cree en los lobos salvajes de los cuentos tendrá mucho que aprender de su nuevo amigo, convivir en secreto en el armario del cuarto del anfitrión, aprender a comer galletas, llevar un nombre de tío-abuelo, Bernardo¿.. Lobo aprenderá a asustar a todos los niños dando gruñidos y mostrando las garras; y el amigo por su parte, aprenderá a darle ánimo para que lobito vuelva a ser nuevamente el malvado lobo, Bernardo ensaya una y otra vez frente al espejo y como recompensa por su esfuerzo recibe una lata de carne ¡pero vaya humillación! ¿comida para gatos¿ ambos terminan gritándose y luego perdonándose mientras juegan a los vaqueros. No hay tiempo que perder, al regreso del colegio el lobo aprenderá a asustar al noble amigo, ambos irán corriendo al parque cercano al colegio, uno -furioso- tras el otro ¿despavorido-, para terminar agotados, en una banca comiendo las mejores galletas¿ de chocolate mientras ven juntos el lento atardecer. ¿Por qué es tan sorprendente crear una historia en once capítulos, donde el negro es el único color? Talvez sea necesario ser Delphine Perret para crear una historia tan fuerte con los más mínimos elementos. Desde la técnica del Comic, inventa la atmósfera de una historia integral es decir un relato completo donde se crean los personajes con lucidos trazos, un lobo que parece una sombra de si mismo y un niño hecho con un trazo débil, pero bien detallado. En este libro existen limpias referencias tipográficas demostradas en la división de las imágenes, donde no hay límites, ni cuadros, ni bocadillos para los diálogos, también en el tamaño de las letras, la alternancia de cuadros o divisiones de la hoja en cuatro partes, bajo la técnica del cuadrante combinada con un descanso a hoja completa, donde una imagen y un texto provocador en cada capítulo anima al lector a conocer que ocurrirá en esta historia. Yo, el lobo y las galletas de chocolate es un libro para leer y releer a solas o en compañía de algún amigo¿. Lobo.