En estos cuatro relatos confluyen lo trágico y lo festivo, con personajes que transitan por espacios tan dispares y paradójicos como ellos mismo: el general nostálgico de la Revolución Méxicana corrompida, el lumpen visceral que se convierte en guardaespaldas de us propio verdugo, la anciana que al lado de un niño paralítico no acepta su tiempo y su realidad, y un solterón acaudalado que no alcanza a comprender la pobreza, todos habitantes de una ciudad dolorosa, caótica y resentida: la ciudad de México.