Billi, la autora, describe su infancia en el castillo de una pequeña localidad de Badén. Su madre ha huido con un amante y ella vive con su padre, aristócrata bávaro, en la estrechez y la precariedad. A los nueve años, la muerte de su padre cambiará su destino: Billi abandona su ordenada vida en Alemania y comienza una existencia caótica y deslumbrante junto a su madre en Italia. Pronto será enviada a Inglaterra, donde se hace autodidacta e inicia una extravagante educación intelectual, emocional y sexual. En 1926, su madre y su nuevo marido se instalan en Sanary-sur-Mer, donde Billi pasará los veranos inmersa en la comunidad de artistas e intelectuales cuyo centro es el escritor Aldous Huxley; descubrirá el amor, la adicción de su madre a la morfina y, sobre todo, su vocación de escritora. Su obra narrativa, marcadamente autobiográfica, constituye el testimonio más auténtico y conmovedor de una época de brillo y esplendor que acabó devorada por la tragedia.