El bicentenario de la Independencia, el centenario de la Revolución y el centenario de la Universidad Nacional, cuya autonomía se conquistó en 1929, han inspirado y en cierto sentido obligado al autor a escribir este libro. Como humanista, jurista, escritor y catedrático universitario -con una antig?edad académica de 60 años- ha asumido el compromiso histórico de proponer, por medio de un análisis sistemático y metodológico de los mismos, la impostergable necesidad de acatar los Artículos 14 y 16 constitucionales, ante su constante violación por parte del gobierno, de la autoridad judicial en repetidas ocasiones y por supuesto de los particulares. Ante este panorama, resulta evidente que el festejo de tales fechas memorables carece de razón. La Independencia se asustó en un postulado jurídico, lo mismo que la Revolución que culminó en Querétaro, en 1917, con la Constitución que nos rige (alterada con inmunerables reformas que lamentablemente la niegan, como la de 2008 en materia de justicia penal y seguridad pública). Y qué decir de la Universidad Nacional Autónoma de México, nacida con su Ley Orgánica a la luz del Derecho y defensora natural de la Justicia. Por ello el responsable de esta obra se ha empeñado en resaltar en su texto los valores de México, los cuales nos dan consistencia como nación, garantizado nuestro presente y asegurando nuestro futuro. Qué mejor homenaje, pues, a los momentos estelares de la patria que un libro en que se defiende los principios que le dan sustento.