A menudo, cuando pasamos u temporada de gran estrés o de exceso de trabajo y el día no parece tener horas suficientes para cumplir con todas las tareas pendientes, tenemos la tentación -y muchas veces caemos en ella- de robarle horas al sueño. En esta obra comprenderás hasta qué punto es perniciosa la costumbre de considerar el sueño como u pérdida de tiempo o, cuanto menos, como un lapso dedicado a la iniciación. El sueño no sólo permite la reparación de los tejidos, sino también reorganiza las funciones cerebrales, protege contra el estrés y desarrolla el sistema inmunitario. ¡U verdadera recarga de vitalidad! Aprenderás: cómo combatir sin ayuda de fármacos los perniciosos efectos del insomnio, ritos y costumbre que ayudan a conciliar el sueño, la relación entre las formas de vida, la alimentación y el sueño.