Durante miles de años, algunos humanos privilegiados, generalmente niños, han podido ver de cerca un hada. Por ellos se sabe que tienen u apariencia dulce y encantadora, que son seres menudos, traviesos y protectores de la turaleza. No se lo digais a die, pero yo soy u de esas persos: un día me interné en los mares, ríos y los lagos y pude ver a las hadas con apariencia de cisne o de foca, las sires, nereidas y náyades, las que habitan las islas o las fuentes. Todas esas leyendas llegan ahora a vosotros para que conozcáis el maravilloso mundo de las hadas.