Hamlet, Príncipe de Dinamarca, es una obra que pertenece al género teatral o dramático, y también a lo que se podría determinar como subgénero tragedia. Con las obras teatrales hay que tener en cuenta que el texto literario es apenas una propuesta teórica que nace el autor, porque el único fin del teatro es ser representado en un escenario, que la existencia real de los personajes sobre la escena sea la experiencia estética que disfruta el espectador, el lector de teatro. Otras formas del arte, o aun otros géneros, participan en el espectáculo teatral, tales como la arquitectura, la pintura, la poesía, y todos los avances de la tecnología que sea posible incluir para que el trabajo de puesta en escena produzca sensación de verosimilitud o veracidad.