A Bernardo Importancio no parece preocuparle demasiado lo que ocurre en el hotel que dirige: de los grifos sale agua caliente sin que nadie los abra, el aire acondicionado se ha vuelto loco... Todo el personal está aterrado. Y los huéspedes han empezado a desaparecer.
Tom Tomsky, Eloína Comino y el Fame Hugo descubren que detrás de todo esto se encuentra uno de los fantasmas más temibles que existen, el Farehorrin. Hasta ahora, nadie ha conseguido vencerle.