A veces el destino es vulgar, imperfecto. Y también, a veces, acabar con la belleza produce fascinación, alegría. Ambas cosas se relacionan con Teo Mondragón, profesor de filosofía que descubrirá en el transcurso de estas paginas que la maldad es muy parecida a la bondad y lo bueno a lo perverso. A diferencia de Dante, Teo vaga en este inframundo acompañado por sus alumnos quienes sin proponérselo se convierten en su guía para llevarlo a descubrir que bajeza y ruindad son componentes esenciales del alma humana.áGalardonada con el Premio Juan Rulfo para Primera Novela, esta historia llena de matices sorprende en cada una de sus páginas tanto por el manejo de una prosa consumada y atrayente, como por el punto de vista único y depurado de un narrador implacable con cada uno de sus personajes. Después de leer La ira del filósofo cada lector deberá preguntarse si la maldad es aquello que nos ensenaron desde niños: un infierno donde se sufre eternamente y nunca en este cuerpo, en esta vida, en este tiempo...