No tengo nombre y casi nadie puede verme. Claro, ahora vas a decir que no existo, pero estás muy equivocado. En el casi de la frase anterior se esconde mi secreto. Ese casi significa que mi amigo Pedro sí me ve y no porque él esté loco. No. Significa, además, otras cosas, una de ellas es que el día que Pedro tenga un amigo de carne y hueso, yo quedo despedido, adiosito y hasta nunca. Hay algunas más que el reglamento me impide decir, pero podrías leer la historia de Pedro para conocerme, y, a lo mejor, tú y yo también terminamos siendo los mejores amigos. Obra ganadora del Premio de Cuento Infantil Juan de la Cabada 2007.