Dos parejas de amigos viajan a la playa en busca de reposo. Lucía y Roberto son un matrimonio consumado: viven con aceptación los designios de su devenir cotidiano, la responsabilidad de tener un hijo. Andrés y Amalia, por su parte, son víctimas de un círculo vicioso difícil de romper. Lucía y Amalia son cómplices de un juego de inocente perversión, alentadas por el calor del trópico. Y Andrés, el intelectual misántropo, será víctima de su propio apocalipsis, el eje de u historia cuyo sino es la desintegración insondable de la condición huma. Ésta, la primera novela de Armando Pereira, explora las fronteras de la fragilidad a través de la llaneza del lenguaje: el retrato instantáneo del momento preciso en el que u crisis deviene en tragedia.