RETORICA COMO ARTE DE LA MIRADA, LA

RETORICA COMO ARTE DE LA MIRADA, LA

$ 105.00
Pesos mexicanos (MXN)
Sin Existencia, informes favor de llamar
Editorial:
PLAZA Y VALDES
Año de edición:
ISBN:
978-970-722-074-4
Páginas:
135
$ 105.00
Pesos mexicanos (MXN)
Sin Existencia, informes favor de llamar

El interés por la voz es interés por el cuerpo, por el sujeto sensible y consecuentemente por el sujeto sensible y consecuentemente por los variados factores que entran en su composición, factores por los que la semiótica se viene preocupando estos últimos años. Por su parte, quien se ha detenido en el estudio de la poesía del tradición oral también debe considerar tarde o temprano esos factores: la potencia ordedora del ritmo, la potencia constructiva de los sentidos, la potencia organizativa de los gestos. La voz, creo, es la forma primordial, por excelencia el elemento significante de lo humano. La retórica como arte de hablar ció y se consolidó en comunidades fuertemente oralizadas en las que la actuación de la voz tenía un peso público preponderante porque era el factor que organizaba la vida social. Hablar significaba existir socialmente y no sólo existir socialmente y no sólo existir hacerse presente sino ocupar un lugar el lugar en las instituciones sobre las que descansaba el bien común. Por eso el hablar no podía ser un hecho circunstancial sino u puesta en esce ordeda y regulada. La palabra, entonces, debía escenificar la armonía del conjunto, la proporción de las partes, el ejercicio disciplido, la variedad y la tensión de las pasiones controladas por la razón. Sostenida por el poder de la voz, esa palabra debía volverse sobre el cuerpo, del que aquélla se había desprendido, para tomar su forma. Al igual que éste, la palabra debía hacer figura, modelarse, mostrarse como u composición en la que rein la armonía constructiva o la belleza enérgica, esa belleza que proviene y refuerza la convicción de que todo debe estar en su lugar. Desde u cierta perspectiva sobre la que trataré de explayarme a lo largo de este libro que presento, la retórica puede ser definida como un cuerpo labrado por la palabra y puesto de pie por la voz. La idea de que la retórica es el arte de componer, o modelar, un discurso a la manera de un cuerpo está en el origen en la selección misma del término figura para desigr aquello a lo que el discurso debe tender y ha sido u y otra vez reiterada por los que se ocuparon de esta discipli. Sin embargo esta idea nunca ha sido explícitamente desarrollada. Eso es como si la reiterada afirmación hubiera sido tratada, ella también, como sido tratada, ella también, como u figura. Lo que este libro se propone es revertir esa inversión, reunir el cuerpo y la figura. Mostrar, en la primera entrega de u trilogía dedicada a la relación entre lo sensible y el sentido, los movimientos de u palabra que sale a esce para exhibirse como espectáculo.

Otros libros del autor

  • SER PERSONA
    MARTINEZ HUERTA
    Sin Existencia, informes favor de llamar

    $ 105.00