Laura Stoner ha trabajado mucho por conseguir la confianza de los niños que tiene a su cargo en la escuela donde trabaja. Rickie y Trace, dos hermanos gemelos de ocho años, son sus alumnos más difíciles. Son autistas. Perciben los acontecimientos cotidianos sin emoción pero son capaces de recordarlos con extraordiria precisión. Sólo Laura tiene acceso a su mundo cerrado. Pero ahora ya no puede cuidarlos sola. Porque Rickie y Trace han sido los únicos testigos de un sangriento ajuste de cuentas y se han convertido en el blanco de las armas mafiosas. Los encargados del caso saben que proteger a los gemelos puede ser u misión suicida y para ello, sólo confían en Michael Monta. A partir de ahora, Michael será u sombra protectora para los niños y para Laura... u presencia inquietante, u tentadora compañía.