De unos años a esta parte, hemos tenido la alegría de ver aparecer muchas ediciones infantiles de la Biblia. Y hablamos de alegría porque es un reto muy importante abrir a nuestros pequeños al conocimiento y a la presencia de Dios a través del relato bíblico, los dibujos y la plegaria. Hoy os presentamos un recién nacido, cuyo significativo título nos interpela: Tu primera Biblia. Al ofrecer este libro a nuestros pequeños, nos sentimos protagonistas de su formación y apertura al Trascendente, a la vez que responsables de sus primeros pasos, acompañándolos en este mundo bíblico tan lejano por el tiempo y, tan cercano por la vida que emana. Tu primera Biblia ofrece, como su título indica, un primer contacto del niño con la Palabra de Dios, que ha hablado para decirle que le quiere. Ahora bien, como quiera que el niño es muy egocéntrico y se apropia de todo lo que encuentra a su alrededor, con la palabra tu (pronombre posesivo) pretendemos que éste llegue a darse cuenta de que hay cosas suyas y otras que son de otros compañeros. Además, debe entender que tiene que cuidar aquello que es suyo. Así, el hecho de tener su propia Biblia es muy importante para él.