Desde sus treinta y dos años bien vividos y sin ánimo nostálgico, Julia Constenla supera los pudores, reconoce los daños del tiempo y se instala cómodamente en el presente sin excluir, con realismo, el porvenir. Vivir vale la pe es un acrónica del mundo femenino contemporáneo escrita en primera perso del singular por u mujer que por su trabajo de periodista se acostumbró a ver y a contar lo que veía con la mayor fidelidad posible. En ella abundan las confesiones persoles ?algus inesperadas y desafiantes-, pero el relato es sólo hasta cierto punto autobiográfico, las experiencias ajes lo complementan y enriquecen. Hay u mirada femeni y cordial sobre el paisaje aún cercano del siglo que acaba de irse, con sus expectativas grandilocuentes, sus estupores, sus conquistas y decepciones.